Teoría del triángulo del delito aplicado a los delitos contra la propiedad y a los delitos informáticos.


Triángulo del delito. 

El triángulo del delito es una herramienta utilizada para realizar un análisis profundo de diferentes actos delictivos, con el fin de encontrar posibles soluciones, que cumplan con todas las necesidades de la problemática en análisis, ya que dicho triángulo sugiere soluciones basados en sus tres puntos específicos, como lo son el controlador, vigilante o guardián y responsable de la acción, sin dejar de lado que el controlador que relaciona con el agresor o victimario, el vigilante o guardián, con el objetivo o víctima, y por su parte el responsable con el lugar del suceso.


Imagen 1: triángulo del delito. (Forensic Psychology, 2011)

El triángulo de la criminalidad es la base de otra herramienta analítica muy útil –una clasificación de los tres mayores tipos de problemas que enfrenta la policía y una teoría sobre el surgimiento de éstos. John Eck y William Spelman han propuesto clasificarlos como problemas “lobo”, “pato” y “cubil”. (Clarke & Eck s.f, p.47). 

Dichas demoliciones mencionadas anteriormente, hacen referencia a las que ya conocemos como agresor, lugar y víctima, sin embargo, cada pensador lo desarrolla de distinta manera personalizando las propiedades del mismo, ya que el triángulo del delito también es conocido como el triángulo de la criminalidad ya que abarca un sin fin de delitos, porque independientemente del delito cometido su desarrollo y objetivo es el mismo, lo único que cambia es lo obtenido con la acción, ya que cada delito busca objetivos diferentes, pero su rol de desarrollo es el mismo para todos, porque de conforman de una víctima, un victimario y un lugar del suceso.

Lo anteriormente mencionado ocurre ya que el triángulo del delito proviene de una de las teorías más grande, como lo es la Teoría de la Actividad Rutinaria (TAR), ya que algunos pensadores consideran que el egoísmo y la avaricia humana son factores lo suficientemente fuertes para convertir a una persona en delincuente, sin necesidad de cumplir con otros rasgos o factores de riesgo, los delitos pueden ser cometidos tanto contra seres humanos como contra objetos o lugares específicos, con el fin de obtener algún beneficio propio o colectivo, ya sean delitos donde obtienen beneficios económicos o sociales, que les permiten colocarse en un mejor rango social, o simplemente para realizar ajustes de cuentas.

Para que un delito sea considerado como tal debe cumplir con ciertas características específicas que menciona puntualmente el triángulo de delito, ya que para que exista un delito debe existir un agresor y una víctima, así como un objetivo específico por el cual se da la acción, del mismo modo el hecho debe desarrollarse en un lugar y tiempo específico que dé lugar al delito, para que el mismo pueda llevarse a cabo por el agresor, ya que ningún acto o acción en el que no exista una victima ya sea humana o material se puede considerar como delito, tal es el caso de los siguientes ejemplos a mencionar, como los delitos contra la propiedad y los delitos informáticos.

En los delitos contra la propiedad caben delitos como el robo o hurto, que consisten en apoderarse de los bienes de otra persona, ya sea de forma directa frente a la víctima, o sin presencia de la misma, que es ahí donde caben delitos como la talla de vehículos, robos a viviendas, así como provechar el descuido de turistas o locales en lugares turísticos, playas, bares o discotecas, apoderándose de sus pertenecías sin que estos se enteren inmediatamente, imposibilitando la recuperación de las mismas, ya que muchas personas se enteran de lo ocurrido minutos u horas después del hecho.

Por otra parte, también están los robos que pueden presentarse de distintas maneras, ya sea a mano armada o simplemente mediante el despojo de sus pertenencias a una persona, sin necesidad de dañarla físicamente o amenazarlo, estos delitos son muy comunes en lugares altamente transitados por ciudadanos, ya que de esta manera es más sencillo arrebatarle a una persona su bolso, cartera o cualquier otra pertenecía y perderse en medio de la multitud de personas, haciendo imposible de detección, permitiendo al delincuente cumplir satisfactoriamente su objetivo.

No obstante, existen otra serie de delitos que también son regulados y solucionados por el triángulo del delito, como lo son los delitos informáticos, también conocidos como "ciberdelitos", que se basan en obtener información personal y confidencial de diferentes personas con el fin de suplantar su identidad y hurtar sus bienes intangibles, apoderándose de sus cuentas bancarias, propiedades, automóviles o cualquier otro bien material del que puedan apoderarse mediante acciones cibernéticas ilegales, que en muchos casos son complemente indetectables y es imposible conocer la fuente o el lugar donde se llevó a cabo dicha acción, sin embargo, cabe recalcar que este tipo de delitos son parte de los tratados por el triángulo del delito, ya que aunque no se conozca el lugar físico, se conoce la vía del delito, que el delito fue cometido mediante fuentes cibernéticas, convirtiéndose este en el lugar del suceso, sin importar qué no sea un lugar físico, es el sitio responsable de la acto delictivo.

La teoría del triángulo del delito se aplica a delitos contra la propiedad y delitos informáticos porque cumplen con su ciclo delictivo, y por lo tanto el mismo puede desarrollar posibles soluciones a dicha problemática, basándose en sus características de desarrollo y acción, por que el triángulo del delito o triángulo de la criminalidad como también es conocido, se relaciona de forma directa con los delitos mencionados anteriormente, así como con cada uno de los delitos que cumplan el triángulo de acción, por lo tanto, la teoría del triángulo del delito puede brindar soluciones viables, esto debido a que ya conoce el rollo de acción, independientemente del objetivo de hecho desarrollado, ya que, las soluciones deben sentarse en los 3 puntos primordiales, la víctima, el victimario y el lugar, y de este modo de actúa de forma preventiva y también con acciones inmediatas para atender los diferentes delitos.

Los delitos contra la propiedad así como los delitos informáticos han aumentado significativamente los últimos años, afectando a una gran parte de la población, sin excepción alguna, ya que en los delitos informáticos no hay ningún tipo de alteración en las víctimas, ya que tanto personas de clase social alta con porcentajes altos de dinero en cuentas bancarias, como personas de clase social media-baja, asalariados han sido víctimas de este tipo de delitos, ya que los delincuentes únicamente buscan la obtención rápida de dinero, sin importar el estatus social o nivel económico de la persona víctima del delito.

Debido al aumento de actos delictivos el Organismo de Investigación Judicial lanza campaña denomina "frenemos el delito" de la cuál se habla en la siguiente noticia.

Noticia: https://www.miprensacr.com/oij-lanza-nueva-campana-para-prevenir-los-delitos-contra-la-propiedad/

Referencias

Clarke, R. V., & Eck, J. E. (s.f). Análisis Delictivo para la Resolución de Problemas en 60 pequeños pasos. Obtenido de https://aprende.uned.ac.cr/pluginfile.php/1701613/mod_folder/content/0/60%20pasos%20para%20ser%20un%20analista%20criminal%20%28actualizada%29.pdf?forcedownuload=1

Forensic Psychology. (2011). Psicología Jueídica-Forense. Obtenido de https://psicologiajuridicaforense.wordpress.com/2011/02/23/triangulo-del-delito/

Castro, F. (2022). OIJ lanza nueva campaña para prevenir los delitos contra la propiedad. Miprensacr.com. obtenido de https://www.miprensacr.com/oij-lanza-nueva-campana-para-prevenir-los-delitos-contra-la-propiedad/

 


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